29 enero, 2012

El PC y la dictadura militar-PL

EL PARTIDO COMUNISTA DE ARGENTINA
Y LA DICTADURA MILITAR DE 1976

Las posturas y el accionar consecutivo que adoptó el Partido Comunista Argentino en relación con el golpe militar del 24 de marzo de 1976 debe ser observado no sólo al momento mismo de éste sino en su etapa previa y posterior, para tener una visión completa y fundada de esta trayectoria.
En tal sentido no resultan favorecidos para nada por el análisis histórico el pensamiento y las acciones llevadas adelante por la dirigencia del PCA antes, durante y después del golpe genocida de 1976, ya que guardan una coherencia digna de mejor causa.
Ello fue así ya que con anterioridad al derrocamiento de los militares, este Partido fogoneaba la consigna del “gobierno cívico militar de amplia coalición democrática”. Así servía de cobertura para el plan sanguinario que preparaban en contra de los sectores populares, el estado mayor precisamente cívico militar conformado alrededor de los jefes militares y los dirigentes de los grandes sectores económicos y políticos que los acompañaban. Es que al sembrar esperanzas en una salida junto con las Fuerzas Armadas, callando la denuncia contra este plan genocida, y desmovilizando a la sociedad argentina para hacerle frente, el PCA actuó objetivamente a favor de este golpe militar, más allá que marcara diferencias con el sector “pinochetista” que identificaba por fuera de Videla.
Como si el proyecto de exterminio no hubiera sido aprobado por todas las cúpulas militares que aquél encabezara como comandante en jefe del Ejército y Presidente designado por la Junta Militar que integraba.
De allí que no resulta convincente ni creíble que el PCA convocara a la “unidad de las fuerzas políticas junto a los militares patriotas a impedir un golpe de estado reaccionario”, porque antes no había plantado bandera comprometida en este sentido y así, inmediatamente brindaría el apoyo al proceso militar.
Así se produce la decisiva e histórica declaración del órgano máximo de dirección del PCA, ”Los comunistas y la nueva situación argentina” en la que jamás hablarán de golpe militar sino que dirán que “Las FFAA depusieron a la Presidente”, lo que “no fue un suceso inesperado”, porque “la situación había llegado a un límite extremo”. Achacándole la responsabilidad de este derrocamiento al “lopezrreguismo reaccionario y su protectora Isabel Perón, junto con los jerarcas sindicales”.
Para los milicos no hubo ningún palo, como si hubieran sido convidados de piedra en ese entierro. El Comité Central del PCA no denunció el plan criminal que animaba a las FFAA y sus socios civiles, ni sus objetivos de fundir al país y su gente, sino que cándidamente se preguntaban si no se rompería ahora la tradición nefasta de los anteriores golpes militares.
Desligando de responsabilidad a los militares argentinos, achacaba a “bandas fascistas impunes los crímenes del país”, y sin coincidir que el golpe del 24 fuera el método más idóneo, les concedía a los militares que los juzgaría por sus hechos. Más “changuí” imposible.
Pero eso sí, aunque no coincidía con “todos los puntos de vista expresados en los documentos oficiales, no podría estar en desacuerdo con tales enunciados, pues coinciden con puntos de su Programa”. Sobre el propósito de poner fin a la subversión, recordaban el conocido “punto de vista del PC sobre actividades de la supuesta ultraizquierda que siempre repudió. La guerrilla se combate, sobre todo, suprimiendo las causas sociales”, aunque reclamaba también “investigar y castigar con el máximo rigor a las bandas hasta ahora impunes de criminales fascistas”.
Protestaba por la suspensión de la actividad de los partidos políticos, pero porque “pueden y deben ante esta nueva situación, contribuir sólidamente a encontrar las mejores soluciones a encauzar”. Y pedía que sean puestos en libertad los presos “sin causa ni proceso” y que sea abolida la pena de muerte. Aunque lo mejor de este plato de la izquierda reformista argentina fue que consideró “auspicioso que la Junta Militar haya desechado una solución pinochetista… el enemigo interno y externo está en acecho sueñan con un baño de sangre”. ¿Si el “proceso” no fue un exterminio, que fue?, habría que preguntarles a estos dirigentes del PCA.
También de manera peligrosa y quizás repitiendo una jugada histórica que el PCA hizo ante el derrocamiento de Juan D. Perón en el 1955, reclamaba curiosamente a los golpistas y depredadores de la institucionalidad argentina, la “normalización democrática de la vida de los sindicatos”, con lo cual lisa y llanamente quiso aprovechar esta movida militar para intentar apoderarse de algunos gremios.
El PCA se sentía comprometido con la tarea emprendida por estas FFAA y manifestaba que “su acción de salvar la Nación no es su tarea privativa, sino la de todos los argentinos, civiles y militares”. Para volver a la cantinela de siempre de que se debía “llegar a un convenio nacional democrático que sirva de fundamento a un gobierno cívico militar de amplia coalición democrática”. Reconociendo eso sí “el papel que juegan las fuerzas armadas en la vida nacional”.
Todo ello a pesar de que el PCA reconocía tener “más de doscientos presos de antes y después del 24 de marzo, cantidad de asesinados y torturados y decenas de secuestrados que no aparecen desde hace meses”. No obstante lo cual, bloqueaba la movilización democrática e incluso hizo gestiones internacionales a favor de la imagen de la dictadura.
En 1978, en un comunicado de prensa firmado por los principales dirigentes del PCA, acerca del discurso de Videla en el segundo aniversario del golpe, afirmaban que “abre la perspectiva próxima de una nueva etapa del proceso político en curso, la etapa de la iniciación del fecundo cambio de opiniones entre militares y civiles sobre el futuro inmediato del país y sus posibilidades a mediano y largo plazo”. Se sostenía, además, la necesidad de rectificar la política económica y se abogada por “un gobierno de transición cívico-militar de amplia coalición democrática”.
Cómo no observar entonces una continuidad en la línea política de esta agrupación respecto a la dictadura en base a lo que sostuviera previo al golpe del 24/03/1976 y después de éste. Sobre las motivaciones de estas posturas seguramente habrá que profundizar en sus raíces y causas, que no pueden achacarse simplemente a directivas exteriores ya que quizás la base principal estaba en la propia historia del PCA.
AMERICO SOTO


BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA POR EL AUTOR

NO TRANSAR, órgano de Vanguardia Comunista, Nº 168, 17-09-75. Denuncia de Videla, escalada militar y desemboque golpista, amenaza a todo el pueblo.
NT, Nº 166, 20-08-75. Al borde del golpe de estado. El revisionismo con “gabinete cívico militar” alienta aventura golpista. Movilización popular enfrentar el golpe: parar, ocupar y luchar.
NT, Nº 172, 19-11-75. Paro por indeterminado contra el golpe. Crítica al PCA y la convergencia cívico-militar, militares progresistas. Ratenbach, según el PCA es “un militar democrático” ninguna confianza en la cúpula militar (NP 101, 25-6-75). Silencio cómplice de partidos oficiales frente a la amenaza del Gral. Videla.
NT, Nº 175 (48 Nueva Edición) 31-12-75.Quieren dictadura abierta y sangrienta, fuerzas opuestas a la movilización (UCR, PCA). Se prepara dictadura sanguinaria, con apoyo UCR, PCA, peronismo disidente.
NT, órgano PC (m-l), ex V.C., Nº 183, 12-04-76. Falso PC, con el golpe contra el pueblo. Transcribe declaración PCA del 25-4-76 donde saluda a la Junta para la transición, acordando con sus posturas contra la corrupción y la subversión de ultraizquierda. Coincidencia del PCA de golpe inevitable y con táctica de gobierno cívico militar, evitando toda movilización antigolpista y desechando también la resistencia popular.
NT, Nº 188, 08-09-76. Hipocresía dictadura mientras reprime ferozmente desea éxito a la APDH, desenmascararla, no enmascarar y embellecer sectores “democráticos” para apoyarlos contra “fascistas” como hace PCA.
NT, Nº 190, 10-11-76, solidaridad con desaparecidos. Plantea diferencia con PCA (éste no presenta hábeas corpus).
NT, Nº 192, 10-01-77. Organizar y extender el movimiento de derechos humanos.
NT, Nº 193, 09-2-77, lucha sin ilusiones en grupos de la dictadura a diferencia del PCA. Denunciar accionar dictadura de represión, por todos los medios, la solidaridad y movilización por presos, llamado a la solidaridad internacional, organismos de DD HH.
NT, Nº 194, 09-03-77. Propuesta traidora del PCA de boicotear movilización, llevarla detrás de facciones.
NT Nº 195, 13-04-77. Videla decretó la receta de “convergencia cívico militar”, desenmascararla. Saluda denuncia de Carter contra la Junta Militar.
NT, Nº 197, 08-06-77. Gran victoria del movimiento obrero. No se fue a la OIT en Ginebra. “La Nación” y el PCA coincidieron en que había que ir a Ginebra.
NT, Nº 198, 13-07-77. Fracasos de la dictadura. Resolución a iniciativa de EEUU por los DD HH.
NT, Nº 202, 09-11-77, Octubre: primera manifestación de Madres de desaparecidos en Plaza Congreso. La Marcha de las madres, 700 personas cercadas por policías, 250 detenidos luego liberadas.
NT, 14-12-77, Nº 203. Reivindica el embrión de Madres de Plaza de Mayo y la lucha democrática.
NT, Nº 207, 12-04-78. PCA envió delegación a Europa para mejorar imagen dictadura.
NT, Nº 208, 10-5-78, Gran acción de familiares y Madres con pañuelos blancos en Plaza de Mayo marchan 200 personas.
NT, 9-8-78, Nº 211. Viaje de Fernando Nadra a EEUU supuestamente para sabotear tarea democrática y ayudar a la URSS.

1) CERNADAS, Jorge y TARCUS, Horacio, “A treinta años del golpe de 1976, Las izquierdas, los intelectuales y la cultura frente a la dictadura militar. Las izquierdas argentinas y el golpe del 24 de marzo de 1976, Una selección documental”, CEDINCI, Políticas de la Memoria, Anuario de Investigación e Información, Nº 6/7, verano 2006/2007, Buenos Aires, pp.27/78.
El PCA congruente con un perfil “legalista” cristalizado a lo largo de décadas, siempre preocupado por no alejarse de las orientaciones y los intereses de la URSS y preservando su estructura orgánica, se diferenció de la ultra izquierda bregando por la constitución de un gobierno de coalición cívico militar. Consumado el golpe brindó su apoyo a una supuesta ala “moderada” del régimen militar de Videla contrapeso del ala “pinochetista” (pp.31/32).

I. Documentos del Partido Comunista de la Argentina:

Dto. Nº 1 “Qué intranquiliza a los argentinos”, luego de la caída de López Rega, en actitud constructiva llama a la unidad de todas las fuerzas democráticas y la formación de un gabinete cívico militar de amplia coalición democrática (Nuestra Palabra, Segunda Época, Hanoi, Nº 113, 17-9-1975, p.1), p.33.

Dto. Nº 2. “Estado de ánimo de las FFAA”.El pueblo y las FFAA han sabido encontrar desde hace algunos años grados de coincidencia. Tácito acuerdo cívico militar en la lucha contra el lopezrreguismo; democratización y conciencia en el personal militar, creciente sentimiento antiimperialista. Se observa con seriedad y en algunos casos coincidentemente la salida de gabinete cívico militar de amplia coalición democrática. Bando gorila tiene como objetivo la subversión, el Comandante General. Videla supo ubicar la problemática del terrorismo como un problema de dimensiones políticas, sociales y económicas. (NP, ibid, N 114, 24-9-1975, p.7), p.33/34.

Dto. Nº 3:”Acción unida ante el país en peligro”. Ola de sangre que cubre a todo el país, anuncios de golpes de Estado, unidad de las fuerzas políticas junto a los militares patriotas e impedir un golpe de estado reaccionario (NP, 2º Epoca, año III, Nº 140, 24-3-1976, p.1) p.34.

Dto. Nº 4: “Los comunistas y la nueva situación argentina. Declaración del PCA”: Las FFAA depusieron a la Presidente, no fue un suceso inesperado. La situación había llegado a un límite extremo. Inmensa responsabilidad del lopezrreguismo reaccionario y su protectora Isabel Perón, con jerarcas sindicales. Era necesario y urgente cambiar el rumbo pero no en la dirección indicada por La Prensa y Clarín.
En vísperas de los dramáticos sucesos del 24, bandas fascistas impunes asolaron con sus crímenes el país. El PC siempre se pronunció contra los golpes de estado, desde 1930 fueron para defender el latifundio y la dependencia. Esta vez ¿se romperá esa nefasta tradición? No ha sido el golpe del 24 el método más idóneo para resolver la profunda crisis, estamos ante una nueva realidad, juzgar los hechos como son, nuestra forma de juzgarlos: su confrontación con las palabras y promesas.
Los actores de los sucesos del 24, sus objetivos, el PC aunque no comparte todos los puntos de vista expresados en los documentos oficiales, no podría estar en desacuerdo con tales enunciados, pues coinciden con puntos de su Programa.
Propósito de poner fin a la subversión, conocido punto de vista del PCA sobre actividades de la supuesta ultraizquierda que siempre repudió. La guerrilla se combate, sobre todo, suprimiendo las causas sociales. ¿Se sobreentiende también investigar y castigar con el máximo rigor a las bandas hasta ahora impunes de criminales fascistas?
Serio error suspender la actividad de los partidos políticos, pueden y deben ante esta nueva situación, contribuir sólidamente a encontrar las mejores soluciones a encauzar. Sean puestos en libertad los presos sin causa ni proceso y sea abolida la pena de muerte.
El PC considera auspicioso que la Junta Militar haya desechado una solución pinochetista. En el seno de las FFAA y fuera de ellas se esconden también pinochetistas. El enemigo interno y externo está en acecho sueñan con un baño de sangre. Normalización democrática de la vida de los sindicatos. Que la Junta Militar no se deje seducir por los cantos de sirena de la “partidocracia y votocracia”.
El camino de la Argentina hacia su grandeza nacional, se han dado, a pesar de la situación aparentemente caótica, algunos pasos irreversibles.
Las FFAA justifican su acción expresando que tiene el deber de salvar la Nación. Esta no es su tarea privativa, sino la de todos los argentinos, civiles y militares, situación de emergencia nacional que se debe abordar con medidas de emergencia. Llegar a un convenio nacional democrático que sirva de fundamento a un gobierno cívico militar de amplia coalición democrática. El PC reconoce el papel que juegan las fuerzas armadas en la vida nacional. No creemos en la bancarrota de la Argentina de que hablan agoreros y merodeadores. La República no está en liquidación (CC del PC, Bs. As., 25-3-1976, Resoluciones y declaraciones, año 1976/77, Bs.As., Editorial Fundamentos, 1978, pp.10-14), pp.34/36.

Dto. Nº 5: “Es la hora del diálogo abierto y fecundo”. El discurso del Gral. Videla aniversario de Batalla de Tucumán y sexto mes desde el 24 de marzo cuando las FFAA se hicieron cargo del gobierno nacional, tiene indudable importancia. Confirma condiciones mínimas de convivencia. Insistió en la necesidad de revitalizar con imaginación y realismo el sistema institucional. Acortar caminos hacia la urgente pacificación democrática del país, cerrando paso a la conspiración pinochetista. Contra el crimen terrorista poner fin al baño de sangre que está sufriendo el país. Sin hablar de las miles de víctimas de la represión y del terrorismo de uno y de otro signo, tan sólo los comunistas tienen más de doscientos presos de antes y después del 24 de marzo, cantidad de asesinados y torturados y decenas de secuestrados que no aparecen desde hacer meses. Asegurar las libertades democráticas al pueblo y comenzar a corregir otros males de los que pueden nutrirse el terrorismo político y la inestabilidad. Inmensa mayoría del país apoyara decididamente aquellos enunciados programáticos formulados por el Presidente Videla en Tucumán. Arnedo Alvarez, Orestes Ghioldi, Rubens Iscaro, Pedro Tadioli, Fernando Nadra y Oscar Arévalo, Bs. As., 25-09-76 (Resoluciones y Declaraciones citadas, pp.17-20), pp.36/37.

QUIROGA, Hugo, (1994), El tiempo del “proceso”, conflictos y coincidencias entre políticos y militares 1976-1983, Fundación Ross, Capital Federal.
Trato diferenciado que recibe el PC con relación a las otras organizaciones: sólo fue suspendido en sus actividades. La explicación en la importancia que fue adquiriendo la URSS como cliente argentino. Sorprendente declaración del PCA del CC del 25-03-76 “Los comunistas y la nueva realidad argentina”: auspicioso que la Junta Militar haya desechado una solución pinochetista; distinción entre el videlismo democrático y el ala dura “pinochetista”; necesidad de incluir a las FFAA, apoyo al régimen de Videla (pp.66/68).

Opiniones del Partido Comunista se dieron a conocer en un comunicado de prensa, firmado por sus principales dirigentes, sobre las proposiciones del discurso presidencial pronunciado en 1978, en el segundo aniversario del golpe. El comunicado afirmaba que el mensaje de Videla “abre la perspectiva próxima de una nueva etapa del proceso político en curso, la etapa de la iniciación del fecundo cambio de opiniones entre militares y civiles sobre el futuro inmediato del país y sus posibilidades a mediano y largo plazo. Se sostenía, además, la necesidad de rectificar la política económica y se abogada por “un gobierno de transición cívico-militar de amplia coalición democrática”. Los firmantes son: Orestes Ghioldi, Tadioli, Jorge Pereyra, Irene Rodríguez, Oscar Arévalo, Rubens Iscaro y Fernando Nadra, Clarín, 15-04-78 (p.162).

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